En el 2018 el comercio electrónico en México ascendió a 82.5 millones usuarios, teniendo un alza de 5.0% ante el 2017. Para el año 2021 existe una proyección de 92.2 millones de usuarios, lo que representará el 71.9% de la población.

Es por ello que le platicaremos sobre la importancia del e-commerce para las pymes.

¿Qué es el e-commerce?

Es el intercambio de productos o servicios usando canales digitales. Sí, así de simple. Este intercambio puede ser a través de sitios web especializados en ventas online como Mercado Libre o Amazon; mediante apps que facilitan el proceso de compra evitando el desplazamiento físico del usuario: Domino’s Pizza y Cinépolis; o incluso en las redes sociales, donde algunas tienen su propio apartado dedicado a la venta online como el Market place de Facebook.

A lo largo de los años se han observado las estrategias que las empresas desarrollan con el fin de elevar sus ventas a través de la interacción con su público objetivo por medio de plataformas digitales o llevando los productos o servicios a nuestras manos. Y claro, gracias al avance de la tecnología esto ha podido realizarse cada vez más rápido sin tener que realizar un gran esfuerzo.

Para las Pymes es recomendable fortalecer la oferta del e-commerce y verlo como una oportunidad de crecimiento. De esta forma el target, así como clientes potenciales conocerán y posteriormente consumirán los productos o servicios.

¿Esto qué implica? Es una gran labor que requiere de tiempo pues parte desde implementar un buen diseño del sitio web que capte la atención de los visitantes y que sea responsivo, crear contenidos digitales que haga que permanezcan en el sitio hasta el momento en que decidan realizar una compra.

Al implementar una plataforma de e-commerce se obtienen múltiples beneficios, pues millones de usuarios buscan información diariamente en la red y un gran porcentaje de ellos realizan compras después de haber comparado precios de u mismo producto, su disponibilidad, tiempos de entrega y más factores que influyen en la elección del usuario para decidir entre distintas opciones.

De la misma forma, si han adquirido alguno de los productos es importante saber si ha cumplido con las expectativas del cliente, así que deben tenerse opciones que den la posibilidad de recibir comentarios de cualquier tipo, ya sean positivos o negativos mediante cajas de comentarios, números telefónicos, correo electrónico o enlaces a redes sociales, si se cuenta con ellas. Esto, además de funcionar para recibir retroalimentación para mejorar el servicio, ayudará a percibir las nuevas exigencias e intereses que van surgiendo en el mercado, el cual cambia de manera constante.

¿Qué tipos de modelos de negocio e-commerce podemos encontrarnos?

Es importante conocerlos a la hora de desarrollar nuestra propia tienda online.

  1. Business to Business o B2B: Empresas que venden directamente a empresas y organizaciones. Por ejemplo: una empresa que venda suministros para otras empresas.
  • Business to Consumer o B2C: Es el modelo más habitual en la economía actual, es decir, empresas que venden a personas.
  • Consumer to Consumer o C2C: Personas que venden directamente a personas sin que ninguna empresa participe en el proceso de compra. Por ejemplo: Mercado libre, segundamano, Ebay.
  • Consumer to Business o C2B: Muy similar al modelo anterior pero en este caso la persona vende su producto a la empresa. Por ejemplo: iStock.

Ahora que ya conoces qué tipos de e-commerce existen, necesitarás optar por el más conveniente, funcional y adaptable para cumplir con tus objetivos; es importante que conozcas el giro de tu empresa y tomes en cuenta los siguientes puntos:

  • Tecnología: conocer qué base de datos y qué lenguaje de programación utiliza cada una de nuestras plataformas es muy importante para ver que nuestro equipo lo conoce y si sabrá solventar posibles incidencias.
  • Recursos: analizar y “bucear” en los módulos de pago y desarrollos que cada plataforma aporta en su market place.
  • Seguridad: analizar qué niveles de seguridad nos aporta y que soporte.
  • Escalabilidad: qué plataforma es más flexible y nos permite crecer acompañando el crecimiento y demanda de la marca.
  • Integración: es fundamental que pueda integrarse con otros softwares y herramientas como CRM que permitirán conocer la interacción que se realizó con el cliente.

Se puede concluir que el comercio electrónico o bien, e-commerce, es una gran oportunidad para las Pymes que se ocupan en todos los aspectos para un óptimo funcionamiento ayudándoles a incrementar su alcance y eventualmente sus ventas.

Así que ahora lo sabes: la tarea para cada empresa que quiera vender online es invertir en un canal electrónico que cumpla con sus intereses pero sobre todo que sean de calidad, desde el diseño del sitio web, medios de pago, disponibilidad de productos, facilidad de compra, opciones de entrega, garantía y servicio postventa.

Fuentes: Marketing 4 commerce; La cultura del marketing; Forbes.

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